WebAssembly (Wasm) ha trascendido su propósito original de acelerar aplicaciones web para convertirse en un entorno de ejecución de alto rendimiento en el servidor. Su promesa es tentadora para los arquitectos de sistemas: ejecutar código a velocidad casi nativa, en cualquier plataforma, con un aislamiento de seguridad superior y un tiempo de arranque de milisegundos.
A diferencia de los contenedores que comparten el kernel del sistema operativo, Wasm utiliza un modelo de seguridad basado en capacidades (capability-based security). Cada módulo Wasm se ejecuta en una caja de arena estricta, sin acceso a archivos, red o memoria a menos que se le conceda explícitamente. Esto reduce drásticamente la superficie de ataque en entornos multi-tenant.
Los binarios de Wasm son extremadamente ligeros y portátiles. Un solo binario compilado puede ejecutarse en arquitecturas x86, ARM o RISC-V sin recompilar. Esta característica, sumada a un "arranque en frío" casi inexistente, lo posiciona como el sucesor ideal para funciones Serverless y computación en el borde (Edge), donde la sobrecarga de un contenedor Docker completo es excesiva.