La conciliación bancaria tradicional, puntear estados de cuenta contra registros en libros, es una pesadilla administrativa que consume horas. Los sistemas modernos se conectan vía API con las instituciones financieras para descargar movimientos en tiempo real y cruzarlos automáticamente con la contabilidad.
El software utiliza algoritmos para identificar coincidencias no exactas. Si un pago de $1,000.50 llega como $1,000.00 por una comisión, el sistema puede sugerir el asiento contable de ajuste automáticamente. Esto permite que el equipo financiero se enfoque solo en las excepciones reales que requieren investigación.
La automatización hace mucho más difícil ocultar desfalcos. Al tener un espejo diario de la realidad bancaria frente a la contabilidad, cualquier movimiento no autorizado o cheque alterado salta a la vista inmediatamente, cerrando la ventana de oportunidad para el fraude corporativo.